Noticias de 21.05.2014

Storopack proporciona al distribuidor una nueva solución en embalaje de protección

Mayor rendimiento a menor coste

Baker & Taylor es un distribuidor norteamericano con una larga tradición en la distribución de libros, vídeos y artículos de música. En otoño de 2012, la empresa instaló una nueva solución de embalaje de protección en su centro de distribución de Indianápolis. Desde entonces, los costes de embalaje se han reducido en un 40%. Esta mejora excepcional es el resultado de un amplio conjunto de servicios que incluye una auditoría, un análisis de costes de proceso y una serie de pruebas realizadas in situ.

En función de la temporada, Baker & Taylor envía a diario entre 2000 y 5000 cajas a librerías y comercios minoristas. Durante muchos años, la empresa utilizó papel monocapa como embalaje de protección. Las máquinas correspondientes se situaban en línea a lo largo de la cinta transportadora. El empaquetador accionaba un pedal para cortar la tira de papel acolchado a la longitud deseada. A continuación introducía el papel con ambas manos en la caja.

Mientras la calidad del papel bastaba para proteger el transporte, otros factores no estaban a la altura de las exigencias actuales. A los empleados les costaba rellenar las cajas a la velocidad necesaria. Esto se debía, entre otros motivos, a que las estaciones de trabajo estaban mal dispuestas y no proporcionaban suficiente espacio y flexibilidad a los empleados. Estos problemas se agudizaban durante los picos de trabajo, ocasionando errores en la colocación del embalaje de protección. El papel quedaba mal repartido en las cajas, o bien se utilizaba demasiado poco papel para el relleno.

Baker & Taylor decidió contratar a Storopack como especialista en embalajes de protección. El proyecto arrancó con una auditoría en el centro de distribución. Se realizó una inspección física en base al cuestionario de Storopack para soluciones de embalaje de protección. Además, se realizó una auditoría de gestión en base a las afirmaciones que se habían desarrollado conjuntamente con el cliente en relación con sus objetivos.

La auditoría confirmó lo que ya se veía de entrada, que el proceso de embalaje era excesivamente complicado. Cada empleado necesitaba un promedio de once maniobras para completar el embalaje de protección.

El equipo de Storopack observó dificultades en el accionamiento del pedal, ya que los movimientos necesarios para realizarlo alteraban el flujo de trabajo durante el embalaje. Asimismo, los empaquetadores no lograban dosificar la cantidad de papel con precisión. A todas luces, la solución instalada ya no era la mejor opción para Baker & Taylor.

La auditoría puso de manifiesto que había poca homogeneidad en los embalajes de protección. Había cajas de contenidos equivalentes que contenían cantidades distintas de papel. Asimismo, los tiempos de trabajo necesarios para realizar el embalaje de protección variaban en casos en los que deberían haber sido similares.

Resultaba imposible estandarizar el embalaje de protección y su proceso. La ausencia de un proceso estandarizado propicia decisiones subjetivas e incrementa el número de errores. Además, impedía a Baker & Taylor calcular los costes de material y el coste laboral del embalaje de protección por caja.

Por todo ello, los tres objetivos prioritarios eran los siguientes:

  • Mejora de la ergonomía
  • Incremento de la productividad
  • Reducción del consumo de material y del coste por caja sin renunciar a la misma calidad

La auditoría permitió al equipo de Storopack elaborar una solución sustancialmente mejorada. A lo largo de varias reuniones con los especialistas del centro de diseño en Cincinnati, el equipo de proyecto fue refinando la idea de una integración basada en Paperplus Chevron.

La nueva solución entró en fase de prueba práctica en agosto. Para ello, Storopack instaló en el centro de distribución un puesto de empaquetado con una máquina de la serie Paperplus Chevron 2 en línea.

La máquina produce en modo automático almohadillados de papel individuales que llegan al empaquetador por una corta rampa metálica. El empaquetador puede coger almohadillados de papel con ambas manos y rellenar con ellos el paquete. La máquina sigue produciendo almohadillados de forma automática y continua.

El almohadillado de papel Paperplus Chevron proporciona un volumen excelente que rellena los huecos con rapidez. Los empaquetadores tienen que añadir menos material que con el papel plano que se utilizaba anteriormente.

En las primeras pruebas, las tiras individuales de almohadillado de papel tenían una longitud de 24 pulgadas y se calculaban cuatro almohadillados por paquete. Las pruebas mostraron que resultaba más rápido rellenar el hueco de los paquetes con cinco almohadillados más cortos.

La comparación entre el equipo a prueba y la solución anterior no dejó lugar a dudas. Los empaquetadores no tienen que rellenar tantas veces por lo que trabajan con mayor rapidez. Pueden insertar una tira de papel acolchado con cada mano en lugar de tener que emplear ambas manos para rellenar cada hueco. No tienen que preocuparse por el ritmo de producción de la máquina, ya que siempre tienen almohadillado de papel a su disposición. Ello les permitió incrementar su velocidad de trabajo en aproximadamente un 25%.
 
Con menos papel, Paperplus Chevron garantiza el rendimiento de acolchado y el llenado de volumen necesarios. Ello facilita el manejo y, sobre todo, reduce el peso significativamente, en más de un 30%. A menor peso, menor consumo de recursos.

Los números cuadran y la opinión del equipo es positiva, comenta Tyler Baumgardner, director de operaciones de Baker & Taylor: “Todos pudimos comprobar lo fácil, funcional y flexible que es la solución. Una vez encargamos a Storopack la introducción del sistema, la reacción fue inmediata. Empleado que veía el puesto de empaquetado de un compañero, empleado que lo quería tener lo antes posible.”

Los empleados aplauden la desaparición del pedal. La disposición de los antiguos puestos de empaquetado, obligaba a trabajar en una postura incómoda. Ahora disponen de más libertad para organizar su lugar de trabajo. El tamaño compacto de la máquina Paperplus Chevron 2 ha permitido ganar espacio para poder disponer de un monitor, la etiquetadora y la impresora en un orden diferente de ser necesario.

En la actualidad, los ocho puestos de empaquetado disponen del sistema Paperplus Chevron. “Hemos alcanzado todos nuestros objetivos”, recapitula Baumgardner. “Hemos mejorado la ergonomía y la productividad al tiempo que se han reducido los costes totales del embalaje de protección. En lugar de la mejora del 18% que nos prometía Storopack, hemos superado el 40%.” 

 
[Información adicional]
Baker & Taylor
Baker & Tayler es un distribuidor de libros, vídeos y artículos de música que suministra a librerías y comercios minoristas. Desde hace más de 180 años, la empresa es distribuidora de confianza de editoriales, estudios cinematográficos y compañías discográficas. Baker & Taylor supera los 36.000 clientes en más de 120 países, y dispone de un stock aproximado de 385.000 títulos, a los que se añaden más de 1,5 millones de títulos que se suministran por encargo.

[Información adicional]
El almohadillado de papel Paperplus Chevron
Con los almohadillados de papel Paperplus Chevron basta poco papel para rellenar los espacios vacíos del paquete, gracias al volumen que alcanza el tubo de papel arrugado. El efecto elástico de los tubos comprimidos proporciona un almohadillado excelente también para objetos de peso mediano. La tira de acolchado puede moldearse y adaptarse sin esfuerzo a distintas técnicas de embalaje. Puede cortarse con facilidad cada 7 cm en las líneas de perforación.

[Información adicional]
Perfect Protective Packaging
Las exigencias de rendimiento y productividad crecen sin parar. Por ello, Storopack verifica regularmente las soluciones de embalaje de protección de sus clientes. Si el análisis revela la necesidad de optimizar el sistema, Storopack diseña, prueba e instala una nueva solución. El objetivo: “Perfect Protective Packaging”, para que el proceso de embalaje de protección del cliente alcance siempre las cotas de rendimiento más altas.